Nutrición

Harvard: Estos son los Alimentos para el Desarrollo Cerebral que Tu Bebé Necesita

Publicado por BabyCuy


De acuerdo a un artículo recientemente publicado por la Facultad de Medicina de Harvard, los primeros 1,000 días de vida del bebé son cruciales para el desarrollo del cerebro, y la comida juega un papel importante.

La Dra Claire McCarthy, profesora y editora de revista Harvard Health Publishing explica que las formas en que se desarrolla el cerebro durante el embarazo y durante los dos primeros años de vida son como andamios: literalmente definen cómo funcionará el cerebro por el resto de la vida de una persona. Los nervios crecen, se conectan y se cubren con ‘mielina’, creando los sistemas que deciden cómo un niño, y el adulto en el que se convierte, piensa y siente. Esas conexiones y cambios afectan los sistemas sensoriales, el aprendizaje, la memoria, la atención, la velocidad de procesamiento, la capacidad de controlar los impulsos y el estado de ánimo, e incluso la capacidad de realizar múltiples tareas o planificar.

Esas conexiones y cambios tampoco se pueden deshacer. Cómo comienza el cerebro es cómo se mantiene.

El entorno en el que vive un niño y la forma en que se le ama y nutre es crucial para estas conexiones y cambios. La lactancia materna también puede marcar una gran diferencia, no solo porque la leche materna es la primera y perfecta comida, sino también por el contacto cercano con la madre que es parte de la lactancia.

También hay ciertos nutrientes que son necesarios para el desarrollo saludable del cerebro. Estos nutrientes incluyen:
  • Proteína: La proteína se puede encontrar en carne, aves de corral, mariscos, frijoles y alverjitas, huevos, productos de soya, nueces y semillas, así como lácteos.
  •  Zinc: La comida que tiene más zinc, curiosamente, son las ostras, pero también se encuentra en muchas carnes, pescados, productos lácteos y nueces.
  • Hierro: Las carnes, los frijoles y las lentejas, los cereales y panes fortificados, las verduras de hojas oscuras y las papas al horno se encuentran entre las mejores fuentes de hierro.
  • Colina: La carne, los lácteos y los huevos tienen mucha colina, pero también lo hacen muchas verduras y otros alimentos.
  • Folato: Este nutriente, que es especialmente importante para las madres embarazadas, se puede encontrar en el hígado, las espinacas, los cereales y panes fortificados, así como en otros alimentos.
  • Yodo: Las algas marinas son una gran fuente de yodo, pero también las obtenemos de sal yodada, mariscos, productos lácteos y granos enriquecidos.
  • Vitamina A: Junto con el hígado, las zanahorias, el camote y la espinaca son buenas fuentes de esta vitamina.
  • Vitamina D: Esta es la "vitamina del sol", y la mejor manera de obtenerla es salir afuera. La carne de pescados grasos como el salmón la tiene, al igual que el aceite de hígado de pescado, y los productos enriquecidos con ella, como la leche fortificada. Sin embargo hay que tener cuidado en no exponer a los niños al sol ya que proteger la piel de la radiación solar es sumamente importante en los primeros años.
  • Vitamina B6: Las mejores fuentes de vitamina B6 son hígado y otras vísceras, pescado, papas y otros vegetales con almidón, y frutas (no cítricos).
  • Vitamina B12. La vitamina B12 se encuentra naturalmente en productos de origen animal, como carne, pescado, huevos y productos lácteos.
  • Ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga: Un ejemplo son los ácidos grasos omega-3. Estos se encuentran más fácilmente en pescados grasos y aceites de pescado, pero se pueden encontrar en algunos otros aceites, y muchos alimentos también se fortifican con ellos.
Para algunas mujeres embarazadas y niños, obtener todos estos nutrientes puede ser un desafío. Las familias que son vegetarianas (las que no comen carne pero sí comen lácteos y huevos), especialmente aquellas que son veganas (las que no comen ningún producto de origen animal, incluyendo carnes, huevos ni lácteos), pueden encontrarlo particularmente desafiante. Consultar con un nutricionista puede ser útil. Muchas familias tienen dietas limitadas y llenas de almidón sin mucho y dejan de lado las verduras y el pescado. Las mujeres embarazadas y los niños pequeños de esas familias también pueden tener problemas para obtener todos los nutrientes que el cerebro que necesita.

Para muchas familias, no es que elijan no comer estos alimentos, sino que no pueden pagarlos. Las carnes, pescados y verduras frescas pueden ser costosas. Es por eso que la Academia Estadounidense de Pediatría publicó una declaración de política titulada "Incidencia para mejorar la nutrición en los primeros 1,000 días para apoyar el desarrollo infantil y la salud de adultos".


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